Los optimistas tardan menos en encontrar empleo

Pero, ¿qué ocurre cuando hay un gran desajuste entre la oferta y la demanda?, ¿cómo funcionan las cosas cuando hay muchos más demandantes que puestos de trabajo? En ese caso, ya no sólo importa la formación, el sexo o la edad; cobra entonces especial relevancia el propio proceso de búsqueda de empleo. Tienen ventajas los que tienen un buen y rápido acceso a la búsqueda de información, los que planifican adecuadamente el duro trabajo de buscar trabajo, y los que son hábiles elaborando currículums o enfrentándose a entrevistas de selección.
En principio, pareciera que combinando estos dos factores (formación y experiencia previa, y habilidades para buscar) el éxito debería estar garantizado, pero ¿qué ocurre cuando las cosas están realmente mal? Y si, como ocurre en la actualidad, el empleo escasea; o como ha ocurrido siempre, quién busca pertenece a un colectivo con especiales dificultades para encontrar empleo (por llevar mucho tiempo fuera del mercado, o por tener una edad avanzada). En estos casos, una variable estrictamente psicológica cobra una importancia fundamental: la motivación. Cuando la competencia es dura, son los más motivados los que siguen buscando a pesar de que la tarea sea decepcionante, los que perseveran aunque los resultados se hagan esperar.
Para estudiar la importancia de la motivación en la búsqueda de empleo, se evaluó, en una muestra de 212 personas en situación prolongada de desempleo, una variable que es especialmente relevante para entender la motivación: las expectativas. Se utilizó una escala diseñada por los autores de este artículo: Expectativas de Control Percibido en Búsqueda de Empleo (ECP-BE).
La escala mide cuatro aspectos:
- Autoeficacia: creencias sobre la propia capacidad para buscar trabajo. En este caso, un desempleado con bajas expectativas de autoeficacia, considerará que no está capacitado para desarrollar las tareas de búsqueda de empleo. Pensará por ejemplo, que no sabrá actuar de manera adecuada en una entrevista de selección, o no se sentirá capaz de superar los rechazos o fracasos que conlleva la búsqueda de empleo.
- Locus de Control Interno: creencias que apoyan la idea de que los resultados esperados se deberán a la propia conducta. Buscadores de empleo con locus interno son aquellos que consideran que cuanto más se esfuercen, más probabilidades tendrá de encontrar trabajo.
- Locus de Control Externo: en contraposición a lo anterior, las expectativas de locus de control externo serán las creencias del desempleado sobre la influencia que tendrán factores ajenos a su control en la consecución de un empleo. Un demandante con locus de control externo considerará que encontrar trabajo dependerá de la suerte, o del destino o de la decisión de terceras personas sobre las que no puede influir.
- Expectativas de éxito: creencias sobre las posibilidades globales de que ocurra un hecho deseado (en este estudio, sobre la posibilidad de conseguir un trabajo). Una persona con expectativas de éxito altas pensará que tiene muchas posibilidades de conseguir un empleo y, por el contrario, que una persona tenga una expectativa de éxito baja querrá decir que las posibilidades que percibe son muy escasas.
El presente estudio pone de manifiesto la existencia de una relación significativa entre la motivación y la duración del desempleo, encontrándose que las personas con puntuaciones altas en la escala de expectativas (las que se sienten muy capaces de buscar empleo, piensan que cuanto más se esfuercen, más probabilidades tendrán de conseguirlo y además son optimistas sobre los logros) tardan como media 14 meses menos en conseguir trabajo que los que puntúan bajo. De los cuatro tipos de expectativas estudiados, el más relevante ha resultado ser las expectativas de éxito: las personas optimistas (puntuaciones altas en Éxito en Búsqueda de Empleo) consiguieron un contrato 19 meses antes que las pesimistas y, para que se colocaran la mitad de los pesimistas, tuvieron que pasar 30 meses, momento en el que ya tenían trabajo el 70% de los optimistas. Las personas que son optimistas y creen que acabarán encontrando empleo lo encuentran antes que las pesimistas y esta variable es un predictor de rapidez de colocación al menos tan potente como la edad o el sexo.
En conclusión, el estudio permite establecer la importancia de las expectativas para triunfar en la búsqueda de empleo. Los que están buscando trabajo en estos tiempos de crisis no pueden elegir su sexo o su edad, pero pueden tratar de mejorar su formación y optimizar su proceso de búsqueda. Por favor, sean optimistas, aunque esté la cosa difícil, porque los optimistas son más felices y se colocan antes. Buena suerte a todos, perdón, …, más que suerte les deseamos: confianza, esfuerzo y toneladas de optimismo.
Este artículo ha sido escrito por Rafael Piqueras y Alberto Rodríguez-Morejón, del Servicio Público de Empleo de la Región de Murcia y de la Facultad de Psicología de la Universidad de Málaga, respectivamente. Referencia bibliográfica: Piqueras, R., Rodríguez-Morejón, A., y Rueda, C. (2008). Expectativas y duración del desempleo. Revista de Psicología del Trabajo y de las Organizaciones, vol. 24, 2, 129-151.
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Se rompe un estereotipo: las mujeres aparcan mejor que los hombres
Un estudio llevado a cabo mediante cámaras ocultas en aparcamientos de Reino Unido muestra que, mientras que a las mujeres les puede llevar más tiempo aparcar, éstas son más hábiles que los hombres al realizar las maniobras de estacionamiento, y que cuando aparcan son más exigentes, lo que les lleva a dejar el vehículo en una mejor posición final. Una vez iniciada la maniobra, tan sólo un 29% de los hombres (frente a un 56% de las mujeres) decide comenzar de nuevo para obtener una mejor posición; ello redunda en un menor tiempo de aparcamiento, pero una peor ejecución final en comparación con las mujeres.
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Otro dato curioso que se observa en el estudio es que los hombres tienden a aparcar en lugares más pequeños “para lucirse” cuando van acompañados de una mujer, a pesar de haber lugares disponibles de mayor tamaño. Esta tendencia no se observa cuando éstos van solos.
En el estudio de un mes de duración, llevado a cabo por la empresa National Car Parks Limited (NCP) del Reino Unido, se observaron cerca de 2.500 conductores y se valoraron diversos aspectos del estacionamiento, que incluyeron técnica, precisión y tiempo necesario para aparcar con el fin de lograr un “coeficiente de aparcamiento”, una puntuación global de la eficacia en el aparcamiento.

La puntuación total para las mujeres fue mayor que para los conductores de sexo masculino. A las mujeres también les fue mejor a la hora de encontrar espacios vacíos, y eran más precisas a la hora de encontrar la mejor ubicación inicial antes de comenzar una maniobra de estacionamiento.
No obstante, pese a que a las mujeres les fue mejor en la mayoría de las áreas evaluadas en el informe, al ser preguntadas acerca de sus creencias, sólo una quinta parte de ellas (18%) pensaban que eran mejores que los hombres al aparcar y menos de un tercio (28%) de ellas consideraban que eran mejores en esta tarea que sus parejas.
Este estudio pone de relieve la importancia de las ideas preconcebidas, tanto a nivel social como individual.
Podéis consultar el estudio completo en el siguiente enlace (en inglés): It`s Official: Women are actually better parkers than men.
Influencia del contexto socioeconómico en el desarrollo cognitivo del niño

Según los resultados de este estudio, los niños nacidos tras embarazos no planificados tienen un vocabulario más pobre, así como menores habilidades espaciales y no verbales, en comparación con el resto de niños; también se valoraron estas características en niños que habían nacido tras tratamientos de infertilidad por parte de los padres, no observándose tales dificultades.
Para realizar este estudio, los investigadores obtuvieron los datos de más de 12.000 nacimientos entre los años 2000 y 2002, realizando entrevistas a los padres a los 9 meses, 3 y 5 años de edad del hijo. Algunas de las preguntas del cuestionario trataban sobre si los padres habían planificado el embarazo, cuánto tiempo les había costado concebir al hijo, cómo se sintieron ante la noticia del embarazo o si se habían sometido a tratamientos de infertilidad.
Inicialmente observaron que los niños nacidos tras tratamientos de fertilidad tendían a situarse a nivel de desarrollo cuatro meses más avanzado que el resto de niños de su misma edad, mientras que aquellos nacidos tras un embarazo no planificado se situaban cinco meses por detrás, en las variables anteriormente señaladas.
No obstante, y aquí viene lo más importante, cuando los autores aislaron las circunstancias socioeconómicas, tales diferencias desaparecieron casi por completo. Así lo explican los autores del estudio:
“Estas diferencias se explican casi en su totalidad por los factores socioeconómicos, proporcionando evidencia de la influencia de las desigualdades socioeconómicas en las vidas de los niños de Reino Unido. Los líderes políticos deberían seguir centrándose en las desigualdades sociales para ayudar a que los niños puedan alcanzar su pleno potencial”
Así, podemos ver la enorme influencia que tiene el contexto familiar y socioeconómico en el desarrollo del niño y la importancia de poder proporcional un contexto rico, con la estimulación necesaria para favorecer un sano desarrollo. Naturalmente, y de ahí los resultados iniciales del estudio, aquellos contextos económicamente más desfavorecidos tienen mayores dificultades para planificar el momento del embarazo, e igualmente, proporcionar una estimulación que exprima al máximo el potencial del hijo.
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Más información: British Medical Journal
El artículo original completo se puede descargar bajo licencia Creative Commons desde la web del BMJ. Effect of pregnancy planning and fertility treatment on cognitive outcomes in children at ages 3 and 5: longitudinal cohort study.
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Monjes budistas, felicidad y neurociencia
Davidson afirma que podemos entrenar nuestro cerebro - y a nosotros mismos - a estar más atentos, ser más compasivos e incluso más felices. "El punto clave es que la felicidad y otras características positivas debemos considerarlas como habilidades”, dice. “Podemos implicarnos en esfuerzos intencionales para cultivar hábitos mentales positivos” como los antes señalados. La empatía o la felicidad no es algo con lo que se nace, sino que son habilidades susceptibles a ser entrenadas.

Davidson presentó las conclusiones de este estudio en el Segundo Congreso Mundial de Psicología Positiva, que se celebró el pasado fin de semana en la ciudad de Philadelphia. En la sesión plenaria de Davidson , "Change Your Brain by Transforming Your Mind" (“Cambia tu cerebro transformando tu mente”), discutió los cambios en el cerebro y otras funciones biológicas que se observan en aquellas personas que han aprendido a meditar.
Durante esta sesión, presentó un estudio con los empleados de una empresa de alta tecnología en Madison, en el cual se dio un curso sobre meditación y mindfulness a un grupo de empleados. Posteriormente, tanto ese grupo como un grupo control recibieron la vacuna contra la gripe. ¿Qué se observó? Pues bien, el grupo que había estado meditando produjo más anticuerpos que el grupo control, lo que sugiere que la meditación no sólo afecta al cerebro, sino también al sistema inmunológico.
El movimiento de la psicología positiva fue puesto en marcha por Martin E.P. Seligman, profesor de psicología de la Universidad de Pennsylvania, hace 13 años, alentando a un cambio desde una psicología más centrada en la investigación de los trastornos y la enfermedad, hacia una psicología más positiva, centrada en el estudio del bienestar. Desde entonces, la psicología positiva ha encontrado su camino en la atención de salud, negocios, educación, y las artes.
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Vía | Philly.com
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Dyslexie y Sarakanda, dos tipografías para disléxicos
Los niños (y adultos) con dislexia presentan una serie de errores en la lectura y escritura característicos, entre los cuales el más frecuente es el de la confusión de ciertas grafías, especialmente las llamadas “en espejo”: b-d, p-q, 2-5, 6-9, etc.
Con el objetivo de ayudar a las personas con dislexia, recientemente se han desarrollado dos tipografías especiales para este público. Una de ellas es “Dyslexie” desarrollada en la Universidad de Twente en los países bajos. A continuación tenemos el vídeo de presentación de sus autores:
Otra tipografía que cumple el mismo objetivo es la “Sarakanda”, diseñada por Alejandro Valdez; ésta tipografía busca específicamente diferenciar aquellas grafías más frecuentemente confundidas por las personas con dislexia.

Merece la pena leer el artículo que el propio Alejandro escribe en su página web describiendo el proceso de creación y objetivos del proyecto.
Vía | Microsiervos
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El secreto para criar hijos felices
De acuerdo con un nuevo estudio realizado en 40.000 hogares británicos, la felicidad general de los niños está relacionada con la propia felicidad de su madre en la relación con su pareja. Igualmente, también se ha encontrado que la felicidad de la madre era más importante para sus hijos que la del padre.

No obstante, cuando las madres de los niños informaban ser infelices en su relación, sólo el 55% de los niños decían ser “completamente felices” con su situación familiar, en comparación con el 73% de aquellos cuyas madres afirmaban ser felices en su relación.
Según la directora del estudio, la Dra. Maria Iacovou, “estos hallazgos muestran que las relaciones familiares y la felicidad de los padres son la clave para la felicidad de los niños. Contrariamente a la creencia popular de que los niños sólo quieren pasar el tiempo jugando videojuegos o ver la televisión se encontró que eran más felices en la interacción con sus padres o hermanos”
Igualmente, se observa en el estudio que los niños más felices eran aquellos que vivían con ambos padres, independientemente de si eran biológicos o padrastros. Por otro lado, aquellos niños que comían al menos tres días a la semana con sus padres, también mostraban mayores niveles de felicidad.
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Vía: The Globe and Mail
Soy mi conectoma
En Julio de 2009, dio el pistoletazo de salida el Proyecto Conectoma, dotado con más de 23 millones de dólares de presupuesto a lo largo de 5 años. ¿El objetivo del programa? Conseguir identificar y mapear todas y cada una las conexiones neuronales del cerebro, creando un modelo tridimensional de las mismas. SI tenemos en cuenta que se estima que, como promedio, en el cerebro existen alrededor de cien mil millones de neuronas, y que cada una de ellas puede llegar a hacer sinapsis (conectar) con cientos de ellas, podemos hacernos una idea de la complejidad del proyecto.
No voy a adentrarme en los detalles del proyecto, y voy a dejar que os lo cuente Sebastian Seung, uno de los neurocientíficos responsables del proyecto que, en una charla ofrecida en TED en Julio del presente año, consigue hacernos comprender de una forma muy amena y divertida la magnitud del que será, probablemente, el mayor proyecto neurocientífico de las próximas décadas.
Os dejo con él:
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Influencia del optimismo y pesimismo en la actividad cerebral
En el estudio, llevado a cabo por el equipo de Richard Andersen, se emplea la Resonancia Magnética Funcional para monitorizar la actividad en el Cortex Parietal Posterior (CPP) de un grupo de sujetos mientras realizan una actividad cognitiva compleja.
¿En qué consistía la tarea? A los sujetos se les presentaba en una pantalla una secuencia de estímulos en diferentes localizaciones, y éstos usando un trackball, debían mover el cursor del ordenador hacia las localizaciones memorizadas, en un orden determinado, mientras eran analizados mediante RMf. A los sujetos se les daba un segundo de tiempo para memorizar la secuencia, 15 segundos para planificar sus movimientos y sólo 10 segundos para finalizar la tarea; la tarea estaba diseñada intencionalmente para ser muy compleja.

A los sujetos se les informaba previamente al inicio de que recibirían una compensación económica dependiendo de su ejecución. Para ello se formaron dos grupos: los participantes del primer grupo obtendrían 5$ si completaban con éxito la tarea, mientras que perderían 1$ en caso de fracasar. El otro grupo, ganaría 1$ si acertaba y perdería 5$ si fracasaba. Una vez finalizada la prueba, y antes de recibir su compensación, los sujetos informaron mediante un cuestionario cómo habían percibido su ejecución, es decir, cómo de bien o mal creían haber realizado la tarea. Interesantemente, las percepciones no correlacionaban con su ejecución real.
Pero, más allá de ello, los investigadores encontraron que el patrón de actividad en el CPP estaba relacionado con cómo los sujetos habían percibido su ejecución (su percepción subjetiva), más que en su ejecución real en sí, así como por la ganancia o pérdida económica que esperaban por su éxito o fracaso.
El “esfuerzo cerebral” de una persona ante una tarea determinada depende de su acercamiento personal a la misma (si creen que van a tener éxito o si creen que van a fracasar); los optimistas, que creen que lo están haciendo bien, pondrán más esfuerzo y mostrarán mayor actividad en su CPP cuando esperan ganar una buena recompensa por tener éxito. Por el contrario, los pesimistas que no confiaban en tener éxito mostraban la mayor actividad neuronal cuando el coste de la pérdida era mayor (el grupo de 5$ de pérdida).
Según comenta uno de los experimentadores que realizaron el estudio, los pesimistas se esfuerzan más por evitar las pérdidas y les importan menos las potenciales ganancias.
Este estudio demuestra que el proceso de planificar una acción está influido por nuestra idea subjetiva (y, a menudo, incorrecta) de cómo lo estamos haciendo, así como por las potenciales ganancias o pérdidas derivadas de la misma. Los resultados sugieren que las áreas corticales implicadas en planificar las acciones también pueden estar relacionadas con la toma de decisiones.
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Artículo original: Iyer A, Lindner A, Kagan I, Andersen RA (2010) Motor Preparatory Activity in Posterior Parietal Cortex is Modulated by Subjective Absolute Value. PLoS Biol 8(8): e1000444. doi:10.1371/journal.pbio.1000444
Diferencias estructurales en el cerebro con dislexia
Los investigadores Sheryl Rimrodt y Laurie Cutting, de la Universidad Vanderbilt, en colaboración con la Universidad Johns Hopkins y el Instituto Kennedy Krieger, utilizaron una nueva técnica de resonancia magnética por imagen (MRI) denominada DTI-- para buscar evidencias que vincularan la dislexia con diferencias estructurales en la materia blanca situada en el hemisferio izquierdo del cerebro, donde se aloja el lenguaje.
La materia blanca se compone de fibras que actúan como los cables que permiten la comunicación entre las células cerebrales. La red del lenguaje situada en el hemisferio izquierdo del cerebro está compuesta de manojos de estas fibras y ramificaciones que se extienden desde la parte de atrás del cerebro (donde se incluyen las células de la visión) hasta las partes frontales, responsables de la articulación y el habla.

Los autores del trabajo usaron la técnica de DTI para seguir el curso de un importante bolsa de materia blanca en esta red y descubrieron que recorría la región frontal del cerebro, conocida por estar peor organizada en el cerebro disléxico. También descubrieron que las fibras en esa parte frontal estaban orientadas de forma distinta en el disléxico.
Según Rimrodt, "es muy emocionante encontrar una convergencia entre las evidencias del MRI que va más allá de identificar una región del cerebro que difiere en la dislexia a vincularla a una estructura identificable y explorar sus características físicas". "Esto nos permite estar algo más cerca de entender cómo se produce la dislexia", concluyó.
Noticia original | Europa Press
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Los perros y la mejora de la fluidez lectora
Martin Smith, autor principal de la investigación, afirma que “los perros, al contrario que sucede con los humanos, no juzgan a las personas, lo cual parece ayudar a que los niños adquieran mayor confianza en sus habilidades lectoras”.
Smith y sus colegas exploraron los cambios en la habilidad lectora en niños escolarizados en escuelas y niños que seguían un programa de escolarización en casa. Encontraron que en aquellos escolarizados en casa, su fluidez lectora se incrementaba hasta en un 12%, y hasta en un 30% en los niños con una escolarización ordinaria. Igualmente, en ambos grupos mejoró también la velocidad lectora en hasta 30 palabras por minuto.

El diseño de la investigación implicaba que, durante un periodo determinado de tiempo (10 semanas), los niños de ambos grupos debían leer en voz alta a uno de los tres perros cedidos por un refugio animal para la investigación (Molly, Digory y Lollipop, para más detalles) durante 15 o 20 minutos al día.
Tras el estudio, el 75% de los padres afirmaba que sus hijos leían en voz alta con mayor fluidez y con mayor seguridad. Smith y sus colegas propusieron que ello era debido a que los niños percibían a los perros como pacientes y no enjuiciadores, lo cual disminuía la presión de éstos y, por consiguiente, su ansiedad ante la lectura.
Fuente | Medical News Today
Más información | All ears reading
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¿Son eficaces los antidepresivos?
Cualquier fármaco, antes de llegar al mercado, atraviesa una prolongada fase de investigación (de varios años de duración) en la que se trata de determinar su utilidad, sus efectos secundarios, su interacción con otros compuestos, etc. Y siempre se trata de dar respuesta a una misma pregunta: ¿son más eficaces que el placebo?, esto es, ¿son más eficaces que no dar nada?

La polémica ha surgido ahora porque ha salido a la luz datos que no habían sido publicados, en los que se mostraba que fármacos como el Prozac o el Seroxat (ambos de la familia de los ISRS) no eran mucho más eficaces que el placebo.
¿Son ciertas estas investigaciones? Según John M. Grohl, este estudio ha incurrido en una serie de errores que pueden estar condicionando el resultado:
- Se basan en datos no publicados: todos los estudios poseen datos no publicados, y en la mayoría de las ocasiones esto sucede porque no cumplen todos los criterios de calidad (bien en el diseño experimental, bien en el procedimiento, etc). Por lo tanto, puede que hayan tomado datos erróneos.
- Los datos fueron recabados entre 1987 y 1999 y, si bien son correctos, también es verdad que con posterioridad a este intervalo han surgido numerosísimos estudios que sí demuestran la efectividad de tales fármacos.
- El criterio que utilizan para medir la mejoría (diferencia en la puntuación en una escala de depresión) es más estricto que el empleado en otros estudios (3 puntos frente a 1.8)
Por lo tanto, hay que tomar tales datos con cautela; la práctica clínica demuestra que hay numerosos casos en los que los psicofármacos son de gran utilidad, y pueden ser un importante apoyo a la terapia, pero nunca un sustituto de ella.
Este tipo de fármacos siempre deben ser prescritos por un médico o psiquiatra, tras una cuidadosa evaluación y con una duración determinada. Con este tipo de medicamentos es especialmente peligrosa la automedicación, puesto que una dosis inadecuada, una administración mal pautada o una retirada brusca pueden hacer que sus efectos sean los opuestos a los esperados.
¿Habéis tomado alguna vez antidepresivos?, ¿conocéis a alguien que los tome?, ¿os han resultado de utilidad?
Estudio | Initial severity and antidepressant benefits: a metha analysis of data submitted to the Food and Drug Administration.
El olor del miedo

En una primera fase del experimento se recogía el sudor de siete voluntarios mientras veían películas de terror, o bien, mientras veían vídeos con contenido emocional neutro.
En una segunda fase, 68 mujeres realizaban un ejercicio de asociación de palabras mientras olían una muestra del sudor de los sujetos de la primera fase. Así, las 68 mujeres se dividieron en tres grupos dependiendo del tipo de muestra:
- Mujeres que realizaban el ejercicio mientras olían la muestra proveniente de sujetos que vieron una película de terror.
- Mujeres que olían la muestra de sujetos que vieron un vídeo neutro.
- Mujeres que olían una muestra sin sudor.
Después de analizar los datos se observó que las integrantes del grupo "olor a miedo" fueron más precisas al procesar las palabras relacionadas (por ejemplo, puerta-ventana), aunque no se observaron diferencias en la velocidad o precisión para las palabras no relacionadas (pez-taburete).
Según Cheng, es posible que el olor del miedo haya vuelto más cautelosas a las mujeres, permitiéndoles reconocer mejor la información valiosa, sin embargo, ninguna de las participantes, podría asegurar conscientemente que pudiera oler el miedo, por lo que tal efecto observado probablemente inconsciente.
El estrés durante el embarazo puede incrementar el riesgo de esquizofrenia en el hijo

Para realizar el estudio, Khashan y cols., emplearon una muestra de 1.38 millones de embarazos durante 1975 y 1995 e hicieron un seguimiento de los hijos a partir del momento en que éstos cumplieron los 10 años. De entre todos los embarazos, fueron cerca de 22.000 las madres que sufrieron la muerte de un familiar durante el primer trimestre del embarazo, y otras 14.000 las que tuvieron un allegado que fue diagnosticado de cáncer durante el mismo periodo. De los 1.38 millones de embarazos, 7.331 niños desarrollaron esquizofrenia en la edad adulta.
Como dato adicional, el estudio señala que, a pesar del importante componente genético asociado a la esquizofrenia, la asociación entre la muerte de un familiar y el desarrollo de esquizofrenia sólo era estadísticamente significativo en individuos sin historial familiar de enfermedad mental.
Vía| Psychcentral
El rostro del vencedor
En 2004, realizaron un experimento en el cual mostraban a un grupo de sujetos el rostro de los dos candidatos a la presidencia americana (George W. Bush y John Kerry) con una salvedad: los rostros mantenían sus rasgos característicos, pero habían sido modificados de tal forma que no pudieran ser reconocidos por los voluntarios que participaban en el experimento. A continuación, se solicitaba a estos voluntarios que examinaran los rostros y seleccionaran aquel que consideraran más adecuado para gobernar un país. Al haber modificado los rostros para que resultaran irreconocibles, pero manteniendo sus rasgos más significativos, los experimentadores lograban evitar la influencia de los factores conscientes, como orientación política, y maximizar la influencia de otros factores más inconscientes.
Con una diferencia estadísticamente significativa, los voluntarios eligieron el rostro de George W. Bush, quien meses después ganaría las elecciones.
Tal estudio, fue repetido en las elecciones de Reino Unido y Nueva Zelanda, con idénticos resultados.
Así, ¿quien gane las próximas elecciones en España lo hará sólo "por su cara bonita"? Little afirma que es inverosímil pensar que tan solo el rostro del candidato pueda determinar su éxito, pero sus investigaciones llevan a pensar que parte de nuestros sentimientos viscerales sobre los candidatos pueden proceder de las evaluaciones inconscientes que hacemos basándonos en sus rostros.
Si os ha resultado interesante la investigación y tenéis conocimientos de inglés, podéis participar en alguno de los estudios que este grupo está llevando a cabo desde su web.
La socialización nos hace más inteligentes

La socialización, además de proporcionarnos sensaciones placenteras y reforzantes por el hecho de ser aceptados en un grupo, también puede hacernos más inteligentes, según un estudio de Oscar Ybarra , de la Universidad de Michigan.
En un experimento, tomaron a un grupo de voluntarios y formaron 3 grupos, cada uno de los cuales debía realizar una tarea diferente:
- El primer grupo experimental, debía debatir por parejas un tema de relevancia social; el tema elegido fue la protección de la privacidad.
- Otro grupo experimental, debía realizar una serie de actividades intelectuales: comprensión lectora, hacer un crucigrama y completar una tarea de rotación de figuras.
- Finalmente, el grupo control, simplemente tenía que ver durante 10 minutos un capítulo de una serie televisiva.
Una vez finalizado el periodo de tiempo en el que debían realizar estas actividades, todos los grupos completaron unas pruebas para evaluar la velocidad de procesamiento mental y la memoria de trabajo.
Los resultados mostraron, como era previsible dados los estudios previos, que el grupo que realizó las tareas intelectuales exhibía mayores resultados de funcionamiento cognitivo que el grupo que vio la TV.
Pero, lo realmente sorpendente, es que el grupo dedicado a interaccionar con sus iguales mostró idénticos resultados al grupo que estuvo realizando las tareas intelectuales.




