Cómo educar niños autónomos e independientes [Vídeo]

Educar niños autónomos e independientes sería de las principales prioridades para la mayor parte de los padres. Pero en ocasiones, sin darnos cuenta, boicoteamos este proceso y no les permitimos desarrollar esa independencia. ¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos en esta tarea? Sobre eso os hablo en la Píldora de Psicología de esta semana. ¡Espero que os guste!

Como ya os he dicho en otras ocasiones, los padres nos caracterizamos por ser un tanto contradictorios, y el tema de la independencia de los hijos es uno de esos en los cuales mostramos nuestras contradicciones, porque sí, queremos que sean independientes, pero según para qué cosas y según en qué momento.

Un error de base que cometemos es asociar el tener niños autónomos e independientes con una mayor comodidad para nosotros. Y nada más lejos de la realidad. Al menos, a corto plazo. Lograr unos hijos autónomos e independientes cuesta mucho esfuerzo. De hecho, como vamos a ver, somos nosotros mismos los que muchas veces boicoteamos esa demanda de independencia de nuestros hijos porque no nos conviene.

Desde que nace nuestro hijo, nos pasamos unos años forzando la maquinaria, esperando una independencia que nuestros hijos no son capaces de mostrar: queremos que sean independientes y no pidan tantos brazos, que sean independientes y se acostumbren a que no estemos a su lado, que no lloren tanto, que sean independientes para dormir, que no reclamen tanto nuestra atención, etc Hasta queremos que jueguen solos. Y esto son cosas que, sencillamente, ellos no pueden hacer. Porque no están aún preparados. Pero justo cuando llega el momento en el que ya son capaces de mostrar más autonomía, cuando hasta incluso lo piden por ellos mismos porque están aprendiendo a hablar,(«papi, yo sólo») ya nos pilla cansados. Entonces son las prisas, el corre, rápido, no manches eso, así no se hace, déjame a mí, no, esto es de mayores, esto lo hago yo. Ahora parece que ya no nos viene tan bien que sean independientes, porque han cambiado nuestras prioridades: ahora queremos que vayan rápido, que no manchen, que no nos entretengan, que no hagan ruido. La cuestión es que ni antes ni ahora nuestras demandas se ajustan a las necesidades de nuestro hijo. Ahora queremos que muestren algo para lo que tampoco están preparados.

¿Cómo ayudar a nuestros hijos a ser autónomos e independientes?

Ayudar a tu hijo a ser independiente no tiene por qué implicar llantos ni sufrimiento. Pero si implica tiempo. Y mucho. Y tampoco necesariamente comodidad. Independencia significa dejarle comer solo. Y que manche. Independencia es que camine por la calle en lugar de ir en el carro, y emplear 15 minutos en recorrer 100 metros porque se para con cada cosa que le llama la atención. Es dejarle que comience a vestirse y desvestirse sólo, a subir y trepar a los sitios, a recoger y colocar las cosas en su lugar en vez de hacerlo nosotros a la carrera. Respetando sus ritmos, esto es, siendo consientes del momento evolutivo en el que se encuentran, seremos capaces de ayudarles mejor para que avancen en su autonomía personal. 

¿Cuándo pueden ser los niños autónomos e independientes?

A medida que los niños maduran, tanto a nivel físico como cognitivo y emocional, se sienten más motivados para independizarse de los adultos a los que están apegados. El psicoanalista americano Erik Eriksson identificó el periodo comprendido entre los 18 meses y los 3 años de edad como la segunda etapa del desarrollo de la personalidad, que estaría caracterizada por un cambio del control externo hacia el autocontrol. Es un periodo muy sensible en el que los padres debemos alentar esa incipiente autonomía en nuestros hijos para favorecer su desarrollo del autocontrol, que no se completará hasta mucho tiempo después.

Para saber cuándo permitir a nuestro hijo ser un poco más independiente, un truco que no falla es fijarse en aquellas cosas que nuestro hijo intenta hacer sólo, o incluso que pide hacerlo por sus propios medios. Una vez lo hayamos identificado, debemos evaluar la situación, y si no implica un peligro evidente para él o ella, permitirle que avance hacia esa demandada independencia.

Si os gustan estos vídeos os invito a que os suscribáis al canal de Píldoras de Psicología en YouTube para enteraros antes que nadie de cada nuevo vídeo, poder dejar comentarios, recomendaciones y compartirlo con vuestros contactos. Si tenéis alguna sugerencia acerca de temas que os gustaría que tratara en el videoblog, podéis escribirme a: pildoras@albertosoler.es

Licencia Creative Commons Este artículo, escrito por Alberto Soler Sarrió se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 España.

Acerca de Alberto Soler Sarrió

Mi nombre es Alberto Soler Sarrió. Estoy casado, soy padre de tres hijos y soy psicólogo en Valencia. Tras haberme licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia, posteriormente amplié mi formación en el área clínica realizando un Máster en Psicología Clínica y de la Salud y en 2013 obtuve el certificado Europsy de Especialista en Psicoterapia. En 2015 comencé con el videoblog Píldoras de Psicología, en el que cada semana trato un tema diferente relacionado con el crecimiento personal y la crianza de los hijos. En la actualidad compagino mi consulta privada de psicología con charlas y conferencias sobre educación y crianza, contando con una experiencia de más de 12 años en psicoterapia y asesoramiento a padres. Soy colaborador del programa Ser Saludable, en la Cadena Ser, de L'Escoleta en À Punt Mèdia, y he colaborado en otros muchos espacios de radio, televisión y prensa como la Cadena Ser, El País Semanal o Canal 9. Formo parte del proyecto Gestionando Hijos y soy profesor de la Escuela Bitácoras. Soy el co-autor de “Hijos y padres felices. Cómo disfrutar la crianza”, editado por Kailas.

6 Comentarios

  1. Concepción Cid de León Urióstegui

    ¡¡¡gracias, y mucho éxito!!!

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: