Lactancia materna prolongada: efectos psicológicos [Vídeo]

Pocos son los que hoy en día cuestionan los beneficios de la lactancia materna. Pero a pesar de considerarse ya como lo “políticamente correcto”, hay una especie de barrera invisible alrededor del año de edad a partir de la cual “ese niño ya es muy grande para tomar teta”. Es algo que las madres oyen en boca de familiares, amigos, y lo que es peor, por parte de ciertos profesionales sanitarios. Algunos afirman que dar el pecho por encima de los equis meses (cada uno da una cifra) va a producir traumas en el niño, dependencia, malnutrición, caries, y toda una serie de catástrofes físicas y emocionales. ¿Qué hay de cierto en todo esto? Hoy voy a dedicar esta nueva Píldora de Psicología a hablar de los efectos psicológicos que puede tener la lactancia materna prolongada. Y voy a hacerlo basándome exclusivamente en la evidencia científica:

Muchas ideas acerca de la lactancia materna siguen estando basadas en prejuicios e ideas infundadas, y algunas de las afirmaciones que se hacen desde la psicología se basan en opiniones personales y teorías no contrastadas. Una creencia muy extendida alrededor de la lactancia prolongada es que produce problemas emocionales, dependencia, o quién sabe qué desviaciones sexuales en los niños amamantados más allá de los primeros meses. Pues bien, ¿qué dice la ciencia? Descubramos qué sucede a nivel psicológico y emocional en los niños mayores que toman teta.

Las principales asociaciones científicas nacionales e internacionales recomiendan que la lactancia materna sea el único aporte de alimento hasta los 6 meses de edad, y después complementarla con otros alimentos, al menos hasta los 12-24 meses de edad, pudiendo mantenerla todo el tiempo que madre e hijo deseen. Algunas de estas asociaciones científicas son: Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF, Asociación Española de Pediatría (AEP), American Academy of Pediatrics (AAP), Australian Breastfeeding Association (ABA), Canadian Pediatric Association (CPS), American Association of Family Physicians (AAFP), American Dietetic Association (ADA), o National Association of Pediatric Nurse (NAPNAP), American Public Health Association (APHA).

Ninguna de estas sociedades establecen un límite superior para finalizar la lactancia en sus recomendaciones. Es necesario resaltar que, a lo largo de los siglos, y en prácticamente todos los lugares del mundo, la lactancia materna ha sido algo habitual hasta bien entrados los 2-3 años de edad. Es a comienzos del siglo pasado cuando, a raíz de la aparición y extensión del uso de los sucedáneos de leche materna y los cambios sociales en los países occidentales, se generaliza el destete prematuro de los bebés.

Si hacemos una revisión de la literatura científica existente, podemos ver como no se han constatado riesgos físicos ni psicológicos en niños que toman pecho por encima de los 2-3 años de edad. Contrariamente a la creencia de que la lactancia materna prolongada puede hacer a los niños más dependientes de sus madres, en verdad les hace más seguros y les facilita el desarrollo de habilidades sociales.

Beneficios psicológicos de la lactancia materna prolongada

Según recopila la Asociación Española de Pediatría en esta nota de 2015, algunos de los beneficios a nivel psicológico que tendría la lactancia más allá del año de edad serían:

Todos estos resultados se observan después de controlar la influencia de variables sociales y demográficas. Es necesario recordar que aquí sólo hablo de los beneficios a nivel psicológico; a nivel orgánico también existen y están bien documentados, entre otros, los beneficios inmunológicos con menor tasa de infecciones que niños de la misma edad no amamantados, menor incidencia a largo plazo de leucemia y enfermedades metabólicas o autoinmunes, etc.

No obstante, según señala también la AEP, sí hay un problema claro relacionado con la lactancia prolongada: “El mayor problema de la lactancia materna más allá del año de edad es el rechazo social y profesional por prejuicios o desconocimiento de la evidencia científica actual”

Con todos estos datos en la mano, podemos afirmar que la lactancia materna más allá del año de vida no sólo es que no produce efectos psicológicos negativos, sino que sus beneficios a nivel cognitivo, emocional y relacionan están más que suficientemente respaldados por la literatura científica.

Aquí tan sólo he mencionado algunos de los estudios que se han realizado al respecto, pero en este artículo de la Asociación Española de Pediatría, que es de donde he sacado mucha de esta información, tenéis muchos más en las referencias bibliográficas.

Si os gustan estos vídeos os invito a que os suscribáis al canal de Píldoras de Psicología en YouTube para enteraros antes que nadie de cada nuevo vídeo, poder dejar comentarios, recomendaciones y compartirlo con vuestros contactos. Si tenéis alguna sugerencia acerca de temas que os gustaría que tratara en el videoblog, podéis escribirme a: pildoras@albertosoler.es

Licencia Creative Commons Este artículo, escrito por Alberto Soler Sarrió se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 España.

Acerca de Alberto Soler Sarrió

Mi nombre es Alberto Soler Sarrió. Estoy casado, soy padre de dos hijos y soy psicólogo. Tras haberme Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia, posteriormente amplié mi formación en el área clínica realizando un Máster en Psicología Clínica y de la Salud,. En 2013 obtuve el certificado EuroPsy de Especialista en Psicoterapia. En 2015 comencé con el videoblog Píldoras de Psicología en el que cada semana trato un tema diferente relacionado con el crecimiento personal y la crianza de los hijos.  En la actualidad compagino mi consulta privada de psicología con charlas y conferencias sobre educación y crianza, contando con una experiencia de más de 10 años y 8000 sesiones de psicoterapia y asesoramiento a padres. He colaborado en varios espacios de radio, televisión y presa como El País Semanal o El Huffington Post, y formo parte del proyecto Gestionando Hijos

16 Comentarios

  1. NO sabes lo bien que me he sentido después de ver tu video… yo tengo el apoyo de mi familia y amigos con respecto a que llevamos ya 4 años de feliz lactancia mi hija y yo…pero es verdad, que varios profesionales me han recomendado dejar ya de dar el pecho porque dicen que no sirve para nada y que, en algunos casos está muy mal visto.
    La cuestión es que, tanto mi hija como yo, queremos seguir con la lactancia materna prolongada, mínimo un añito mas…si llegamos a los 6 años será lo mejor de nuestras vidas!!
    Un saludo y mil gracias por el video!!

  2. “Tienen mejores trabajos y mejores salarios los niños de teta” Vaya por delante mi respeto a que los niños tomen teta hasta que ellos y sus madres quieran, pero desde luego estos estudios y mencionarlos aquí lo que hace es privar la libertad de las madres para criar a sus hijos como mejor consideren para el bien de sus hijos y perpetuar los miedos de si haces esto o lo otro viene el coco o tu hijo va a quedar por encima o por debajo del hijo de la otra… Viva la lactancia y la libertad y a ver si somos capaces de olvidarnos del futuro trabajo y nivel salarial comparativo entre los bebés por dios, que al final les estamos transmitiendo el espíritu competitivo y materialista de mierda ya vía leche materna estresada con cosas con las que no deberíamos estresarnos y transmitirles estrés y poco cariño transmite quien está pensando en que a sus hijos les vaya mejor que a los de los vecinos. Huelga decir que los estudios no están sesgados por nivel económico de los padres y que la decisión de lactancia o no en muchos lugares donde se hacen estudios sesga el perfil socioecomómico de los futuros trabajadores y por tanto siento decir que el nivel salarial de los padres es el que suele marcar el de los hijos según todos los economistas e incluso aquellos que sin ser economistas saben algo de cómo va la vida y la selección natural y continuidad de los niveles de renta en la sociedad actual.

    Hablemos más de amor y de respeto y menos de compararnos a ver quien es más listo o menos que bastante irracionales son los miedos de sus padres hoy en ese sentido y lo que necesitan los niños es amor y atención, sea en forma de teta, de besos, de jugar al rascallú o de lo que haga cada uno, y luego por supuesto a nivel de salud fisiológica y psicológica es muy sano, muchísimo, pero no hace falta ponerlo por encima de otras alimentos o formas de otros padres de generar estímulos, vínculos etc. No es una competición Alberto, es solo querer a nuestros hijos y darles lo mejor. Enhorabuena por la intención del vídeo igualmente que es defender a aquellas madres que son criticadas por algo que no debieran y reforzarlas en que sigan su instinto isn escuchar prejuicios y cantinelas sociales. En eso te doy mi apoyo.

  3. Gracias. Desde que mi primer hijo nació he estado “peleándome” con profesionales en relación a la lactancia, mi entorno ha sido algo más amable aunque siempre ha habido presiones. Hemos pasado por supuestos problemas de bajo peso, de supuesta incompatibilidad con el embarazo, y el total rechazo a la lactancia en tándem cuando nació el pequeño de la familia. Ahora , después de 4 años ininterrumpidos de lactancia, 2 de ellos compartiéndola con mis dos hijos me siento feliz por haber tenido fuerzas para pelear en los momentos difíciles y lo seguiremos disfrutando mientras los 3 queramos, pues solo a nosotros nos toca decidir sobre ello. Gracias por el vídeo.

  4. Gracias, Alberto, soy una de esas madres.
    En la revisión médica de los tres años de mi hijo, la pediatra le dijo delante de mí y sin previa consulta que ya era hora de dejar de tomar teta , para después dirigirse a mí diciendo que a los niños hay que ayudarles a crecer. Soy una persona con cierta educación y formación, y aún así me quedé tan chafada y sin capacidad de reacción…porque por desgracia, soy de las que piensan que formación superior y carrera médica conllevan educación y formación contínua. Lamentablemente no es así, por ello, muchas gracias por lo que aportas.
    Mabel

  5. Estimado, aunque estoy completamente de acuerdo con que se debe fomentar la lactancia materna a libre demanda y el mayor tiempo posible, creo que hay que ser MUCHO más riguroso cuando se habla “desde la evidencia científica”. De los beneficios psicológicos mencionados, destacas algunas publicaciones que no dicen lo que pretendes (y algunas de ellas se contradicen). Por ejemplo:

    – El artículo sobre una mejor relación con los padres y mejor percepción de cuidado (es el mismo) usa datos de lactancia SÓLO DURANTE EL PRIMER AÑO DE VIDA, por lo que no tiene datos respecto al beneficio de la lactancia más allá de ese periodo. Ese artículo, por lo demás, no encuentra asociación entre lactancia y salud mental en la adolescencia.

    – El artículo sobre relación inversa entre lactancia y maltrato usa datos SÓLO DURANTE LOS PRIMEROS SEIS MESES DE VIDA, menos aún que el anterior. Por lo demás, es un estudio correlacional que no toma en consideración variables confundidoras como formas de crianza o roles de género. Sólo una pequeña escala de actitud hacia la crianza con características psicométricas bastante débiles.

    – El artículo que relaciona lactancia con mayor nivel de estudios y de ingresos económicos en la vida adulta sólo categoriza la duración de la lactancia HASTA EL PRIMER AÑO DE VIDA, no indaga más allá. Lo mismo sucede con el artículo que habla de desarrollo intelectual.

    Insisto, no quiero decir con esto que no se deba fomentar la lactancia materna, ni estigmatizar a las madres que den pecho sobre los dos años. Sólo que, si criticamos campañas de desinformación respecto a supuestos riesgos de la lactancia prolongada, no hablemos de supuestos beneficios tampoco. Lamentablemente, la mayoría de los estudios científicos sobre el tema de la lactancia sólo consideran el primer año de lactancia, sea porque se considera el más crítico, el más relevante como política pública, o el de más fácil acceso. Recordemos también que es un tema que apenas se estudia con seriedad hace un par de décadas. Hay que ser pacientes por el momento, y destacar los beneficios que sí sabemos que existen (que son tempranos, es cierto), y los riesgos que sabemos que no existen (que son la mayoría de los que se suelen mencionar).

    Saludos!

    • Muchas gracias por tu comentario.

      En ocasiones cuando se trata de divulgar el conocimiento científico es necesario simplificar el mensaje para que sea comprendido por la mayor cantidad de gente posible, ya que si entramos a analizar los detalles es muy sencillo desviarse del mensaje central. Es por ello que siempre incluyo un enlace a los artículos que cito para que cualquier persona pueda ampliar información con mayor facilidad. El mensaje principal es que no existen riesgos asociados a la lactancia prolongada; además, se han observado beneficios, y estos son mayores a mayor duración de la lactancia materna (independientemente de la muestra de cada estudio). A partir de ahí, podemos analizar los detalles de cada estudio, pero el mensaje más importante es desculpabilizar a aquellas madres que siguen dando el pecho a sus hijos por encima de los 6 o 12 meses de edad, y criticar a aquellos profesionales que en contra de las recomendaciones de las sociedades científicas recomiendan un destete temprano, con total ausencia de evidencia que lo soporte.

      No obstante, como señalo en el artículo, esa bibliografía está seleccionada por el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría, junto con muchos otros artículos que puedes encontrar en este informe que publicó en 2015: http://www.aeped.es/comite-lactancia-materna/documentos/lactancia-materna-en-ninos-mayores-o-prolongada.

      Un saludo,

      • Romina Marabini

        Buenas tardes: Soy Fonoaudiologa y estoy completamente de acuerdo con la lactancia prolongada, pero hasta cierta edad. En la nota no se aclara del alto riesgo de aparición de caries, la disfunción masticatoria y las dificultades articulatorias en el habla. Desde mi experiencia puede decir que muchos de los niños que he atendido, y que tomaban teta pasados los dos años, presentaban algunas de las consecuencias antes mencionadas. Por supuesto que hay otros factores que inciden en la aparición de algunas de las dificultades nombradas anteriormente.
        Las consecuencias mencionadas también aparecen en muchos documentos de la Asociación Española de Pediatría.

        Saludos!

  6. Genial Alberto, no sabes el subidón que me ha dado ver el video!!! que por supuesto he compartido a diestro y siniestro jejejej. Mi hijo tiene casi 4 años y sigue feliz con su teta y yo también lo estoy así que paso de todo y todos pero he de reconocer que tengo que oír a diario barbaridades y lo peor de todo es que e´l ya lo entiende todo y le puede afectar.

    Lo dicho muchas gracias por tu apoyo.

  7. Concepción Cid de León Urióstegui

    leer tus comentarios y ver tus videos siempre dejan una reflexión, acá en mi país México, este asunto de lactancia ya ni se debate tanto, a no ser en las clínicas del IMSS que fomentan la lactancia materna para que el BB tenga más defensas y la relación madre hijo sea lo más cálida, hasta los tres meses de incapacidad por maternidad, porque a los tres meses hay que regresar al trabajo, porque ahora es más importante, el llevar el sustento o que la mujer se realice profesionalmente, o por lo que tu quieras y no me digas las mujeres que trabajan en situación de calle, a ellas sólo les interesa dar de comer a sus hijos sin importar la edad y lo hacen al ras de piso, antes se hablaba más de la relación amorosa y si la mejor protección contra las enfermedades, cierto que ya en lo individual a todas las madres les ocupa este punto, sólo que no hay de otra.
    así que el escucharte y leerte como el profesional que eres deja siempre como en este caso la puerta abierta para abrir puntos de encuentro, gracias por tu esfuerzo!!!

  8. Quisiera traducir esto para compartirlo en mi futuro Blogger en EEUU. Me das permiso?

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