Rabietas y límites desde el respeto: un curso de Alberto Soler para Escuela Bitácoras

¡Os presento mi nuevo curso para la Escuela Bitácoras! “Rabietas y límites desde el respeto” Tres horas y media en las que os cuento todo lo que necesitáis saber sobre los niños y las rabietas:

¿Qué padre no se ha sentido a veces apurado, enfadado, preocupado o agobiado ante situaciones como las rabietas, la impaciencia, el malhumor o los caprichos de sus hijos? Situaciones que afectan y preocupan a todas las mamás y papás. ¿Me estaré pasando de blando, o quizá estoy siento muy autoritario?, ¿quien lo está haciendo bien y quien lo está haciendo mal?, ¿por qué se comporta así este “mocoso maleducado”?

Cuando nos convertimos en padres empezamos a pensar más a menudo en lo que vivimos cuando fuimos niños y nos preguntamos qué podemos hacer para no cometer los mismos errores que nuestros padres, o incluso si ellos no lo hicieron tan mal y fuimos nosotros los que “no entendimos”

A lo largo de las 20 lecciones de las que consta el curso «Rabietas y límites desde el respeto» abordaremos temas como el desarrollo cerebral de los niños, su desarrollo cognitivo, qué son las rabietas, por qué se producen, diferentes tipos de rabietas, los “terribles dos años”, los límites y las normas, los estilos parentales (autoritario, democrático, permisivo, negligente, indulgente), los premios y los castigos, la motivación, estrategias de prevención y manejo de rabietas.

Para realizar este curso lo único que necesitas es un dispositivo con conexión a internet, y muchas ganas para poder aprender más sobre el desarrollo de los niños. Es un curso para hacer a tu ritmo, ya que no caduca y puedes ver cada vídeo tantas veces como quieras, o incluso, descargarte cada lección en mp3 para escucharlo en el coche de camino al trabajo o mientras haces tareas en casa.

Recordad que ya está a la venta nuestro libro “Hijos y padres felices”, en el que tratamos temas que van desde las rabietas hasta el sueño, pasando por la alimentación, lactancia, premios y castigos, límites, apego, colecho, etc.  ¡Os gustará!

Hijos y padres felices alberto soler concepción roger

Y si os preocupa el sueño de los más pequeños, podéis acceder ya al curso que hemos preparado junto a Escuela Bitácoras llamado “El sueño en la infancia”. Un curso con cerca de 4 horas de vídeo en alta definición que os ayudará a encontrar el equilibrio entre las necesidades de descanso de adultos y niños, tan necesario para favorecer la armonía familiar. Y en un formato especialmente pensado para madres y padres. ¡No os lo perdáis!

El sueño en la infancia Alberto Soler

Licencia Creative Commons Este artículo, escrito por Alberto Soler Sarrió se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 España.

Acerca de Alberto Soler Sarrió

Mi nombre es Alberto Soler Sarrió. Estoy casado, soy padre de tres hijos y soy psicólogo en Valencia. Tras haberme licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia, posteriormente amplié mi formación en el área clínica realizando un Máster en Psicología Clínica y de la Salud y en 2013 obtuve el certificado Europsy de Especialista en Psicoterapia. En 2015 comencé con el videoblog Píldoras de Psicología, en el que cada semana trato un tema diferente relacionado con el crecimiento personal y la crianza de los hijos. En la actualidad compagino mi consulta privada de psicología con charlas y conferencias sobre educación y crianza, contando con una experiencia de más de 12 años en psicoterapia y asesoramiento a padres. Soy colaborador del programa Ser Saludable, en la Cadena Ser, de L'Escoleta en À Punt Mèdia, y he colaborado en otros muchos espacios de radio, televisión y prensa como la Cadena Ser, El País Semanal o Canal 9. Formo parte del proyecto Gestionando Hijos y soy profesor de la Escuela Bitácoras. Soy el co-autor de “Hijos y padres felices. Cómo disfrutar la crianza”, editado por Kailas.

2 Comentarios

  1. Hola Alberto, te descubrí hace poco y la verdad es que tus posts y videos me resultan muy interesantes y me ayudan cuando pierdo el norte. Aunque cuando leo tus consejos pienso “claro! eso hago, así debe hacerse…” luego la vida práctica es otra historia. Te pongo un ejemplo concreto: esta mananya mi ninya de 2 anyos que va a la guarde no quiere que le vista. Noooo noooo noooo, da igual lo que le diga, no quiere. Le dejo jugar un rato pero el tiempo pasa y no puedo apurar más, si no llegamos tarde. Al final le he vestido con ella llorando como una desconsolada, me ha pedido teta, le he dado pero después ha seguido igual, tratando de zafarse etc. Le he dicho que yo también quería jugar pero que nos teníamos que marchar y que luego tenemos toda la tarde para estar juntas. Esas situaciones me resultan muy difíciles, cómo debo actuar? Me siento horrible por obligarle pero el reloj no da tregua. Vestirse, ponerse el pijama, cambiar el panyal..se niega en rotundo. Cuando no hay prisa pues espero e intento buscar un momento mejor pero cuando tiene que hacerse sí o sí en el momento? Ya sé que su comportamiento es normal, sólo quiero saber cómo puedo gestionarlo mejor. Es que me resulta muy doloroso verle llorar así y yo mientras vestirla casi a la fuerza. Todo el mundo pasa por esa situación? Sería razonable (en caso de poder) respetar sus deseos? O tiene que aprender a que a veces las cosas no son como uno quiere? Si cedo le doy a entender que pataleando se sale con la suya? Siento la chapa Alberto, ojalá tengas un ratito para contestar. Un saludo y muchas gracias por tu trabajo

    • Hola! simplemente decirte que mucha gente se verá reflejada en lo que cuentas, y por supuesto que sé lo desesperante que resulta en el día a día, porque siempre vamos con prisas y vivimos en una sociedad en la que muchas veces tenemos que ir a mil por hora, y los niños, sobre todo los pequeños no entienden de prisas. Yo te puedo contar algunas estrategias que uso yo… y aunque no quita que haya días en los que pierdo la paciencia y me desespero, suelen ayudar bastante… Lo primero decirte que hay épocas más difíciles que otras, y con dos años es normalísimo que la mayoría de días sean como describes. Como madre desorganizada que soy, una de las cosas a hacer es, sabiendo que no se va a vestir o dejar vestir rápido, algo tan sencillo como empezar antes, que parece una chorrada pero a mi parecer no lo es tanto, porque una de las cosas que juegan en nuestra contra es el estrés, cuanto menos tiempo tenemos y más justos vamos, más nerviosos nos ponemos y menos nos colaboran a lo queremos, y luego algo que funciona muy bien, pero que requiere un esfuerzo por nuestra parte, es hacerlo como un juego, pej… que te cojo el pie con el calcetín!!! a ver si te cazo esta pierna!!!! si consigues dejar al lado el estrés y el enfoque del “quiero que se vista ya!!! que llegamos tarde!!!!, al final se vestirá más rápido y contenta de lo que piensas, y hasta te lo puedes pasar bien, y otro recurso muy útil en esta edad es distraerlo con algo que le guste o le llame la atención, por ej mientras le cambias el pañal le das un juguete, o le pones uno con música…. hay muchos niños que no le gusta que les cambien, les vistan, les bañen… y muchas veces son temporadas. Sobre lo que preguntas de si respetar sus deseos o si ceder, te diré mi opinión al respecto, que no deja de ser una opinión. Creo que los niños de estas edades lo único que quieren es jugar, disfrutar con los padres y que no entienden de prisas. Los que tenemos prisa somos los adultos, si al final les vestimos por las malas (que todos lo hicimos alguna vez, porque no nos quedaba otra o porque no vimos alternativa o no tuvimos paciencia para hacerlo de otra forma) no conseguimos más que una rabieta, y que las dos partes acaben enfadadas. Dudo mucho que vestirla por las malas que le sirva para aprender que no va a “salirse con la suya”, y también dudo que vestirla jugando sea malcriarla, por mi experiencia, que tengo una niña con ahora 4 años, tuve que recurrir mucho a juegos, armarme de paciencia etc para muchas cosas del día a día, que si no lo hacía así era una rabieta tras otra o acababan con mi desesperación y mal humor para un buen rato… y ahora las hace muchas veces sola, y a la primera sin necesidad de nada, otras veces no, pero entiendo que es normal, y si realmente tengo prisa por algo de verdad importante lo entiende y colabora. Creo que a veces les pedimos más de lo que toca por edad, a veces porque no podemos hacer otra cosa, pero creo que si podemos, debemos darles el gusto y de paso a nosotros, de dejarles disfrutar de cada momento, sin que eso sea malcriar, están aprendiendo que hay que vestirse, donde se pone cada prenda de ropa, las partes del cuerpo…, y de forma divertida, tanto porque las rabietas no son agradables para ninguna de las partes, porque creo que no sirven para aprender, porque son agotadoras, y porque las alternativas además de que no son perjudiciales para nadie, hacen que se logren los objetivos sin tantos pesares.

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