¿Se puede salvar una relación de pareja después de una infidelidad?

Uno de los mayores desafíos a los que se puede ver sometida una relación pareja es la infidelidad. Desde el momento en que se produce la crisis que revela la presencia de otra persona en la relación, los cimientos de confianza y seguridad que la sostenían se tambalean. La pareja deja de sentirse un equipo y la persona que ha sufrido la infidelidad necesita unas respuestas que, en muchas ocasiones, quien ha sido infiel no es capaz de dar: ¿por qué lo has hecho?

Es complejo definir los límites de la fidelidad, ya que varía sustancialmente entre diferentes culturas e, incluso, entre individuos que pertenecen a un mismo contexto sociocultural. Es cada pareja quien decide qué es una infidelidad y qué no lo es. Para algunos, el simple hecho de intercambiar algunos mensajes de texto con un compañero de trabajo a espaldas de su pareja puede constituir una infidelidad, mientras que existen parejas en las que se vive con normalidad la presencia de diversas compañías sexuales distintas a su pareja. Aquí la importancia no reside en dónde están los límites, sino en que esos límites sean conocidos y consensuados por la pareja: es la mentira y el engaño lo que define la infidelidad.

La infidelidad se caracteriza por la exeistencia de dos realidades distintas dentro la relación: una realidad sería la que percibe el miembro de la pareja que sólo cuenta con información incompleta, no sabe qué es lo que está ocurriendo; la otra realidad, sería la percibida por el otro miembro, que es quien cuenta con toda la información. La ocultación, por tanto, es un factor esencial de la infidelidad, dado que torpedea uno de los aspectos fundamentales de la relación: la confianza.

Intimidad, pasión y compromiso.

El psicólogo americano Robert Sternberg identifica como tres los ingredientes esenciales de una relación de pareja: intimidad, pasión y compromiso, y cada relación de pareja contaría con una proporción diferente de cada uno de estos ingredientes. Del mismo modo, su cantidad también varía a lo largo de la vida de una pareja. Por un lado, la intimidad entre dos personas significa que cada uno siente una sensación de gran estima por el otro: ambos desean hacerse felices mutuamente, compartir y estar en comunicación, ayudándose cuando lo necesitan. En una relación con amor íntimo la pareja valora profundamente el uno al otro. Por su lado, la pasión está basada en los impulsos, y las parejas con un amor pasional se sienten mútuamente atraídas de forma intensa. El deseo sexual es un componente típico de la pasión, aunque ésta no está limitada a él. Finalmente, el compromiso consiste en la decisión de amar a la otra persona, lo cual implica el deseo de mantener la relación en los momentos buenos y en los momentos malos. La infidelidad puede darse en una o varias de estas facetas de la relación, aunque el tipo más reconocible sería la infidelidad sexual (pasión). 

Se puede ocultar una relación sexual, pero también una gran intimidad con una tercera persona con la que no se tiene sexo, o se pueden ocultar planes y proyectos incompatibles con la relación de pareja. En todos estos casos se está siendo infiel a la pareja. 

Un tipo particular de infidelidad que se ha visto extendida con la popularización de las redes sociales y los servicios de mensajería como WhatsApp es la llamada infidelidad emocional. Una aventura emocional ocurre cuando dos personas desarrollan fuertes sentimientos mutuos que les llevan a una potente relación de intimidad que no llega a ser consumada sexualmente. Si una de esas dos personas está comprometida con otra, hablamos entonces de una infidelidad emocional. 

Superar el shock inicial tras la infidelidad

Hay infidelidades que se descubren e infidelidades que se confiesan, y por lo general, éstas últimas suelen llevar consigo un pronostico más favorable para la relación de pareja, porque con la confesión suele ir de la mano el reconocimiento del error y daño causado, así como el propósito de enmienda. Cuando la infidelidad es descubierta, las incógnitas que suele dejar suelen ser mayores: ¿cuánto habría durado la aventura en caso de no haber sido descubierta?

En el momento se desvela la realidad de que uno de los miembros de la pareja ha estado siendo infiel en la relación, ésta entra en una etapa de crisis de la cual, o bien sale reforzada la pareja, o bien se pone fin a la relación. El modo en el que la pareja haga frente a esta crisis y la extensión de la infidelidad van a ser factores determinantes para el desenlace final.

Un reto al que va a tener que hacer frente la pareja es el manejo de la intensidad emocional derivada de la noticia de infidelidad. Es conveniente en estos momentos establecer ciertos límites en la relación para evitar un daño que imposibilite cualquier reconciliación. Se debe dejar claro qué está permitido y qué no: si se quiere pasar tiempo juntos o mejor estar algunas horas o día separados, si es mejor que haya diálogo o esperar un tiempo antes de volver a comunicarse, si se sigue compartiendo domicilio o habitación, etc. Estos límites permitirán amortiguar el golpe emocional inicial y prepararán el terreno para seguir avanzando en la recuperación de la relación. 

Buscar respuestas

Una vez ha disminuido esa intensidad emocional, de las primeras decisiones a las que debe hacer frente la pareja es si se apuesta por mantener la relación a pesar de la infidelidad o si se disuelve la pareja, y la última palabra aquí la suele tener la persona que ha sido engañada. Seguir adelante con la relación va a implicar un considerable esfuerzo por parte ambos, quienes van a tener que hacer esfuerzos y sacrificios para lograr que la relación salga de la crisis y pueda entrar en una nueva etapa de estabilidad sin aquellos factores que la debilitaron.

Para ello siempre se debe comenzar por un análisis crítico de la relación, con los elementos de fortaleza y las carencias que han estado presentes en el momento de la infidelidad. Porque, aunque ello nunca justifique una infidelidad, es frecuente que existieran en la relación una serie de carencias que son las que llevaron a uno de sus miembros a buscar la gratificación fuera de la relación, bien en forma de diálogo, comprensión, complicidad o simplemente sexo. Saber qué es lo que ha llevado a la relación a ese punto es indispensable para poder seguir avanzando, ya que son necesarias ciertas respuestas que arrojen luz sobre lo ocurrido. Pero la pareja debe evitar quedar atrapada en esta fase de revisión del pasado, dado que es probable hay preguntas que nunca vayan a poder ser ser respondidas en su totalidad. Lograr que la igualdad, la honestidad y el respeto se asienten como base de la pareja será el objetivo principal en esta nueva fase de la relación.

Recuperar la confianza tras la infidelidad

La recuperación de la confianza es el mayor reto al que se enfrentan muchas parejas que han sufrido una infidelidad, dado que éste es el aspecto de la relación que más se ha visto afectado por ella. El perdón sincero, que proviene de la empatía y del reconocimiento del daño causado, es una condición indispensable para poder recuperar la confianza. Pero hay que ser conscientes que su recuperación implica un proceso que en la mayoría de los casos suele durar meses o años y que incluye avances y retrocesos, ya que cuando se comienza a recuperar la confianza aparece de nuevo el fantasma de la infidelidad. Y así, sucesivamente. Si en toda relación es necesaria la transparencia, lo es especialmente cuando la confianza ha quedado tan dañada: se debe desterrar totalmente la mentira y la omisión de información de la relación. Una pequeña mentira en esta fase de recuperación puede significar el fin de la misma. 

Mirar al futuro

En la medida en la que las emociones iniciales se van suavizando y se comienza a avanzar en la recuperación de la confianza, la pareja debe comenzar a esforzarse por mirar al presente y al futuro, resistiendo el impulso de continuamente volver a revisar qué es lo que ha ocurrido en el pasado. Es especialmente importante incrementar de manera progresiva la complicidad, para lo cual involucrarse en nuevas actividades conjuntas suele ser de gran ayuda: excursiones, cursos, talleres, aficiones. Compartir contextos que permitan volver a entrar en contacto con emociones que la infidelidad hizo desaparecer. 

Seguir este camino, evitando caer en el reproche constante y aceptando la realidad de la infidelidad como parte de la historia de la relación no es tarea sencilla. Pero con determinación, esfuerzo y sinceridad por parte de ambos miembros de la pareja es un objetivo por el que merece la pena luchar.

Recordad que ya está a la venta nuestro libro "Hijos y padres felices", en el que tratamos temas que van desde las rabietas hasta el sueño, pasando por la alimentación, lactancia, premios y castigos, límites, apego, colecho, etc. ¡Os gustará!
Hijos y padres felices alberto soler concepción roger
Y si os interesan los temas relacionados con la crianza y la educación, podéis acceder ya a mis cursos en la Escuela Bitácoras, “El sueño en la infancia” y “Rabietas y límites desde el respeto”. Cada uno de ellos con más de tres horas de contenido, en los que os cuento todo lo que necesitáis saber sobre el sueño de los niños (colecho, despertares, trastornos del sueño, los problemas del famoso “método Estivill”, etc), y las rabietas y límites (qué son, por qué se producen, y sobre todo, qué podemos hacer antes, durante y después de las rabietas). Son cursos que puedes hacer a tu ritmo, viendo cada lección tantas veces necesites, e incluso descargando en mp3 el audio para escucharlo dónde y como quieras. ¡Y si utilizas el código ALBERTOSOLER tendrás un 10% de descuento!
Licencia Creative Commons Este artículo, escrito por Alberto Soler Sarrió se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 España.

Acerca de Alberto Soler Sarrió

Mi nombre es Alberto Soler Sarrió. Estoy casado, soy padre de tres hijos y soy psicólogo en Valencia. Tras haberme licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia, posteriormente amplié mi formación en el área clínica realizando un Máster en Psicología Clínica y de la Salud y en 2013 obtuve el certificado Europsy de Especialista en Psicoterapia. En 2015 comencé con el videoblog Píldoras de Psicología, en el que cada semana trato un tema diferente relacionado con el crecimiento personal y la crianza de los hijos. En la actualidad compagino mi consulta privada de psicología con charlas y conferencias sobre educación y crianza, contando con una experiencia de más de 12 años en psicoterapia y asesoramiento a padres. Soy colaborador del programa Ser Saludable, en la Cadena Ser, de L'Escoleta en À Punt Mèdia, y he colaborado en otros muchos espacios de radio, televisión y prensa como la Cadena Ser, El País Semanal o Canal 9. Formo parte del proyecto Gestionando Hijos y soy profesor de la Escuela Bitácoras. Soy el co-autor de “Hijos y padres felices. Cómo disfrutar la crianza”, editado por Kailas.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: