Coronavirus: ¿cómo afrontar esta situación?

Bueno, hemos retrasado hablar del tema, pero viendo cómo está la cosa, hemos decidido por fin hablar del famoso coronavirus. Al que más y al que menos nos afecta a todos, algunos tienen que ir a trabajar aunque probablemente preferirían quedarse en casa, otros tienen que quedarse en casa aunque muchos de estos lo que quieren es salir, la mayoría tenemos personas mayores o vulnerables por los que tememos, muchos temen por sus trabajos o sus negocios, a algunos se les cae a casa encima, otros no saben qué hacer con los niños encerrados… vamos a ver algunas cosas que podemos hacer para sobrellevar mejor esta situación tan extraña que estamos viviendo estos días… 

Como os decía hemos retrasado hablar del tema por varios motivos. Primero porque no nos suele gustar tocar temas tan actuales porque no nos gusta ser oportunistas y tocar cada vez el tema que esté “de moda”, lo controlemos o no, solo para conseguir más visitas. Además, pensábamos que en este caso estamos más bien en una situación de exceso de información en la que la gente está bastante saturada y pensábamos que quizá contribuíamos más con la boquita cerrada que dando nuestra opinión al respecto. Pero bueno, las cosas han cambiado tanto en tan poco tiempo, que parece difícil hablar de otra cosa. 

Total, que parece que el bicho ya está descontrolado y lo que nos piden a todos es que seamos solidarios y responsables y nos quedemos quietecitos en casa para ver si así podemos al menos no saturar el sistema sanitario. Pero claro, esto es algo que no habíamos vivido antes y nos pilla a todos descolocados, sin saber muy bien qué hacer o qué pensar. Hay un exceso de información pero a la vez también muchísimos bulos y mucha incertidumbre. Lo que está claro es que hay mucha gente que lo está pasando muy mal. 

Vamos a recordar algunos consejos generales para ver cómo podemos sobrellevar algo mejor este parón al que estamos muchos obligados. 

Lo primero sería distanciarnos un poco mentalmente de la situación para tomar perspectiva, pararnos a pensar un poco lo que está pasando y cuál es nuestro papel en todo esto. Tratar de pensar racionalmente y no dejarnos llevar por el pánico. A cada uno nos afecta esto de formas distintas, pero a la vez nos afecta “a todos por igual”. ¿Qué quiero decir con esto? Pues que cada persona tenemos nuestras circunstancias personales, laborales y familiares, pero al fin y al cabo esto nos pringa a todos y todos juntos tenemos que salir de esta. El bicho este no entiende de razas, de clases sociales, de dineros, de ideologías, de religiones, o de idiomas. Lo estamos viendo. Pero de lo que sí que entiende un poco es de edades. Ahora nos toca a los jóvenes especialmente cuidar de nuestros mayores y de nuestros pequeños. 

De nuestros mayores, la mejor forma que podemos hacerlo es alejándonos de ellos en la medida de nuestras posibilidades. A las personas dependientes habrá que cuidarlas, pero los que se pueden valer por sí mismos en el día a día, por favor, nada de visitas, reduzcamos los contactos y en la medida de lo posible, no les dejéis a los niños para que os los cuiden. Sabemos que es difícil la conciliación y ahora más que nunca, pero tenemos que protegerles porque lo que para nosotros puede ser “una simple gripe” para ellos puede ser algo mucho más serio. Ahora más que dejarles a nustros hijos, si es que podemos evitarlo, es el momento de preguntarles qué podemos hacer por ellos. Quizá les podemos hacer la compra o acercarles algunos medicamentos de la farmacia. Por supuesto manteniendo las distancias. Se lo dejaríamos en la puerta y no tendríamos ningún contacto con ellos. 

Y de nuestros niños… pues ahora, para bien o para mal, vamos a estar obligados a convivir de una forma muy intensa durante una temporada. La cosa parece que va para largo, así que nos lo tendremos que tomar con calma. Tenemos que entender que si para nosotros es complicado, para ellos aún lo es más. Que nosotros nos agobiamos y ellos también. Que si antes era importante la paciencia, la amabilidad y el respeto, ahora lo son aún más…

Ahora nos toca sacar toda la artillería con los peques. Tendremos que aprovechar lo que tengamos por casa para jugar y entretenerles. Por suerte en nuestras casas solemos tener un exceso de juguetes y materiales de todo tipo. Ahora es el momento de jugar a esos juegos de mesa que teníamos por ahí medio olvidaos, de hacer manualidades, construcciones, dibujos, de jugar con plastilina, arena mágica o diferentes tipos de masas y blandiblús. Podemos bailar, cantar, hacer ejercicio o representar un espectáculo para el resto de los familiares. Imaginación al poder. Estos días no faltan las ideas de actividades para hacer con los peques por las redes. Seguro que ya tenéis varios enlaces en los diferentes grupos de padres. 

Aunque sabéis que no somos muy fans de las pantallas, es cierto que estos días se pueden hacer muy largos y que a los mayores se nos acumulan las tareas domésticas y laborales. Respecto a las domésticas, os propongo que involucréis a los pequeños en la medida de sus posibilidades. Os pueden ayudar a poner y quitar la mesa, sacar un lavaplatos, hacer las camas, poner una lavadora o cocinar. Podemos aprovechar para enseñarles con calma alguna de estas tareas. Quizá ahora podemos hacer cosas para las que de normal no tenemos tanto tiempo. Podemos hacer un bizcocho, pan, una pizza o lo que sea que os guste y os resulte sencillo hacer en familia. En internet tenéis muchas recetas para cocinar con ellos. ¡Ánimo familias, que de esta vamos a salir todos con unos armarios presiosos! 

Para las tareas laborales sí que es verdad que es más fácil si los tenemos neutralizados, para lo cual, sí no tenemos refuerzos, lo ideal es aprovechar las siestas, la noche o cuando están entretenidos con algo que les llame mucho la atención… siiiiií… como las pantaaaallas. No quiere decir que les podamos enchufar horas y horas para poder trabajar nosotros, pero sí que es verdad que con estos recursos es más fácil conseguir sacar algún rato de concentración. Para esto, estos días están surgiendo muchos contenidos audiovisuales o aplicaciones gratuitas o rebajadas, de diferentes artistas, empresas e instituciones que quieren ayudar así a las familias. Os dejo en el post que acompaña al vídeo algunos enlaces con recursos para los peques como conciertos, obras de teatro, visitas virtuales a museos, aplicaciones didácticas, películas, etc. Pero dentro de lo que son las pantallas, uno de los recursos que más nos gustan para los peques son las videoconferencias. No podemos ir a ver a los yayos o a los amigos, pero sí que podemos llamarles!! Aprovechemos que ahora la tecnología nos lo pone tan fácil para acercarnos a los que ahora no podemos visitar…

Pero además, tenemos que pensar que en esta crisis no tenemos que cuidar solo de “nuestros” mayores y peques, sino que tenemos que cuidar todos de todos. Igual que cuando nos vacunamos no lo hacemos solo por nosotros, sino por todos en general y por los más vulnerables en particular, en esta crisis pasa lo mismo. No nos quedamos en casa para no enfermar nosotros, sino, especialmente para no ir por ahí contagiando a los demás y proteger así a los grupos de riesgo. De la misma forma, cuando vayamos a comprar no tenemos que pensar solo en nosotros mismos y comprar a lo loco. Tenemos que entender que ninguna familia necesita 6 paquetes de papel higiénico o de arroz. Que sí cada uno compramos solo lo que necesitamos, habrá para todos. Como lo hay siempre. No hay ninguna crisis de distribución. Mantengamos todos la calma. Además tenemos que pensar que estas situaciones que estamos viendo en los supermercados nos ponen en riesgo a todos, empezando por los propios trabajadores de los supermercados. Así que ya sabéis, seguid las recomendaciones, salid de casa solo si es por un motivo de peso, id a comprar de uno en uno y solo lo que necesitéis, mucho lavado de manos, distancia de seguridad, pagar con tarjeta… en fin, lo que nos están repitiendo por activa y por pasiva y ya sabemos todos. 

Tenemos que pensar que hay mucha gente trabajando muy duro para que nosotros nos podamos quedar tranquilamente en casa. Sé que es raro, que nos cuesta a todos un poco entender todo eso, pero esto es así ahora y parece que va a tener que ser así durante un tiempo. Mejor nos lo tomamos todos con un poquito de calma, con responsabilidad y con solidaridad. Solo así podremos salir de esta. 

Igual, con un poco de suerte, salimos de esta mejor de lo que entramos. Valorando más y mejor nuestro sistema sanitario y a sus profesionales, a los trabajadores de los supermercados y tiendas de alimentación, a los camioneros que nos distribuyen las mercancias para que no nos falte de nada, a los profes que se encargan de nuestros hijos y les enseñan mientras nosotros trabajamos, a los trabajadores de las residencias de mayores, a los trabajadores de la limpieza, a los agricultores y ganaderos, a los trabajadores de los tanatorios, o a los abuelos que son los que en muchos casos permiten la conciliación de la vida familiar y laboral en españa. Igual con esto nos damos cuenta de que todos dependemos unos de otros y que todos los trabajos y funciones son importantes. 

También estamos aprendiendo a valorar las cosas sencillas como el poder salir a dar un paseo, con las bicis, los patines, a correr, al parque…. Y quizá con todo esto aprendemos a ser un poquito más empáticos con las personas que lo pasan mal, con los que tienen que salir de sus casas para huir de las guerras o del hambre. 

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Licencia Creative Commons Este artículo, escrito por Alberto Soler Sarrió se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 España.
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