Identificar los pensamientos negativos

El mundo es muy complejo, contiene una enorme cantidad de información que debemos procesar y utilizar para poder ajustarnos a él; pero debido a esa complejidad, manejar en bruto toda la cantidad de información que nos manda resulta una tarea muy dura para nuestro cerebro.

Por ello, sin prácticamente darnos cuenta, el cerebro procesa y selecciona la información que percibe haciendo que sólo seamos conscientes de la más relevante, omitiendo toda aquella que no nos es útil. Esa selección o filtrado que hace el cerebro es lo que conocemos como realidad; no es difícil inferir, por tanto que habrán tantas realidades como cerebros percibiendo información.

No obstante, bajo ciertas circunstancias, tal selección o filtrado de información, no funciona de la manera más óptima posible, haciendo que la realidad que percibimos esté sesgada en exceso en un sentido concreto, por ejemplo, en los momentos en los que estamos con un ánimo más bajo, con más ansiedad o estrés, depresión, etc. y podemos llegar a percibir una realidad mucho más negativa de lo que en verdad es.

¿Cuáles son los filtros que aplica el cerebro?

 

  1. Pensamiento de todo o nada. Consisten en pensamientos extremos, en los que la balanza sólo puede estar arriba o abajo, blanco o negro. Dejan de existir los puntos intermedios. Cuando actuamos bajo este filtro, vemos las cosas como si fueran totalmente buenas o malas, lo mejor o lo peor, éxitos o fracasos. No obstante, en realidad, son muy pocas (si existen) las situaciones en la vida que sean 100% positivas o negativas.
  2. Filtro negativo. Ante la ingente cantidad de información frente a la que nos encontramos, seleccionamos únicamente la información negativa, que será la única que veamos y recordemos, ignorando los elementos positivos o aquellos negativos que no han sucedido.
  3. Pesimismo. Creer que es más probable que sucedan cosas negativas y que las cosas positivas nunca (o casi nunca) sucederán. En estas circustancias, probablemente estemos ignorando las cosas positivas, no dándoles la misma oportunidad que a las negativas.
  4. Maximizar y minimizar. Exageramos (maximizamos) los problemas y el daño que puede resultar de ellos, menospreciando (minimizando) nuestra capacidad para hacerles frente. Vemos una pequeña cuesta como una gran montaña.
  5. Generalización excesiva. Cuando aplicamos este filtro, pensamos que un solo evento o característica negativa significa que todo va a salir mal; por ejemplo, tras una ruptura sentimental podemos pensar que nunca nadie nos podrá querer; si fallamos en hacer algo concreto, pensamos que somos incapaces de hacer nada bien.
  6. No reconocer los esfuerzos. Tendemos a pensar que las cosas positivas ocurren por azar, y que sólo somos responsables de nuestros fracasos.
  7. Adivinación del pensamiento. En ocasiones llegamos a creer que tenemos la capacidad para leer la mente de los demás: “Seguro que piensa que soy un…”, “… en el fondo piensa que mi trabajo es un desastre aunque demuestre lo contrario”. Habitualmente, incurrimos en este error sólo cuando creemos que los demás piensan algo negativo sobre nosotros, no a la inversa… No obstante, hasta el momento, no existe una sola persona que haya demostrado su capacidad para leer la mente de los demás; ¡tú tampoco!
  8. Adivinación del futuro. Al igual que el punto anterior, en ocasiones nos creemos con la capacidad de adivinar qué es lo que va a suceder en el futuro, y habitualmente cuando lo hacemos, sólo vemos problemas, desastres y fracasos. Pero, en verdad, ¿podemos predecir el futuro?

Si aprendemos a identificar los filtros que aplicamos, entonces seremos más capaces de modificarlos y comenzar a ver la realidad de nuevo en un modo más adaptativo.

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Este artículo, escrito por Alberto Soler Sarrió se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 España.

Acerca de Alberto Soler Sarrió

Mi nombre es Alberto Soler Sarrió. Estoy casado, soy padre de tres hijos y soy psicólogo en Valencia. Tras haberme licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia, posteriormente amplié mi formación en el área clínica realizando un Máster en Psicología Clínica y de la Salud y en 2013 obtuve el certificado Europsy de Especialista en Psicoterapia. En 2015 comencé con el videoblog Píldoras de Psicología, en el que cada semana trato un tema diferente relacionado con el crecimiento personal y la crianza de los hijos. En la actualidad compagino mi consulta privada de psicología con charlas y conferencias sobre educación y crianza, contando con una experiencia de más de 12 años en psicoterapia y asesoramiento a padres. Soy colaborador del programa Ser Saludable, en la Cadena Ser, de L'Escoleta en À Punt Mèdia, y he colaborado en otros muchos espacios de radio, televisión y prensa como la Cadena Ser, El País Semanal o Canal 9. Formo parte del proyecto Gestionando Hijos y soy profesor de la Escuela Bitácoras. Soy el co-autor de “Hijos y padres felices. Cómo disfrutar la crianza”, editado por Kailas.

5 Comentarios

  1. Cristina :DEs que parece que hace mucho me1s como dice Tatty, sera que es como si te cmconieraoos de toda la vida…pues neda..QUE ENHORABUENA POR ESE Ad1ITO Y QUE SEGURO QUE SERAN MUCHOS, MUCHOS Mc1SUn abrazoAramat

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