Los derechos asertivos

Una de las principales habilidades sociales es la asertividad. Para poder desarrollar una conducta asertiva (la capacidad para defender tus derechos de forma no agresiva, sin violar los derechos de los demás) primero es necesario conocer cuáles son estos derechos. Toda persona tiene derecho a ser quien es y a expresar lo que piensa y siente, y hacerlo significa hacerlo con el máximo respeto por los demás y por uno mismo. ¿Cuáles son tales derechos asertivos? Veamos:

  1. Algunas veces, tienes derecho a ser el primero. Ceder siempre a los demás, no comunicar tus deseos o preferencias no te hace más cortés. No digas “lo que quieras” cuando tengas una preferencia.
  2. Tienes derecho a cometer errores. Los errores forman parte de la vida, son necesarios para el aprendizaje. No te avergüences por ellos y defiende tu derecho a cometerlos.
  3. Tienes derecho a tener tus propias opiniones y creencias. Tener una opinión distinta a la mayoritaria no implica estar equivocado, ¡quizá justo lo opuesto!
  4. Tienes derecho a cambiar de idea, opinión, o actuación. Cambiar de opinión no es una traición a ti mismo, es evolucionar, aprender, ser flexible.
  5. Tienes derecho a expresar críticas y a protestar por un trato injusto, pero siempre de forma respetuosa a los demás.
  6. Tienes derecho a intentar cambiar lo que no te satisface. No te digas a ti mismo que no lo has intentado.
  7. Tienes derecho a pedir ayuda o apoyo emocional.
  8. Tienes derecho a sentir y expresar el dolor. Todos sentimos dolor, y tienes derecho a expresarlo ante aquellas personas que son importantes para ti si lo necesitas.
  9. Tienes derecho a ignorar los consejos de los demás. Cuando alguien te da un consejo es precisamente eso, no una orden de actuación.
  10. Tienes derecho a recibir el reconocimiento por un trabajo bien hecho. Esto se aplica a los demás, pero sobretodo a ti mismo. Reconoce tus méritos.
  11. Tienes derecho a negarte a una petición, a decir “no” sin sentirte culpable o egoísta. Decir “no” no te hace desleal o egoísta.
  12. Tienes derecho a estar sólo, aún cuando los demás deseen tu compañía.
  13. Tienes derecho a no justificarte ante los demás. En ocasiones con un “No, gracias” es suficiente. No tienes por qué dar excusas y menos si no son sinceras.
  14. Tienes derecho a no responsabilizarte de los problemas de los demás.
  15. Tienes derecho a no anticiparte a los deseos y necesidades de los demás y a no tener que intuirlos.
  16. Tienes derecho a ser tratado con dignidad. Cuando sientes que no eres tratado con la dignidad y el respeto que mereces, tienes derecho a protestar por ello.
  17. Tienes derecho a tener tus propias necesidades y que sean tan importantes como las de los demás.
  18. Tienes derecho a experimentar y expresar tus propios sentimientos, así como a ser su único juez.
  19. Tienes derecho a detenerte y pensar antes de actuar.
  20. Tienes derecho a pedir lo que quieres y la aceptar un no por respuesta.
  21. Tienes derecho a hacer menos de lo que eres capaz de hacer. No siempre puedes rendir al máximo.
  22. Tienes derecho a decidir qué hacer con tu cuerpo, tiempo, y propiedad.

Recuerda que estos derechos se supeditan a uno principal, que es el derecho a decidir si deseas hacerlos servir o no, y el criterio para tomar tal decisión será siempre personal. No obstante, sólo puedes decidir con libertad si vas a ejercer tus derechos o no si tienes la capacidad asertiva para ejercerlos (puedes hacerte creer que no compras un Ferrari porque no te gusta, pero la verdad es que no tienes dinero para comprarlo). En caso contrario, estarías confundiendo la cortesía con la incapacidad para ser asertivo.

No olvides que todos cuantos le rodean tienen estos mismos derechos, no sólo tu. Ejerce tus derechos en libertad y respetando los derechos de quienes te rodean.

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Este artículo, escrito por Alberto Soler Sarrió se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 España.

Acerca de Alberto Soler Sarrió

Mi nombre es Alberto Soler Sarrió. Estoy casado, soy padre de tres hijos y soy psicólogo en Valencia. Tras haberme licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia, posteriormente amplié mi formación en el área clínica realizando un Máster en Psicología Clínica y de la Salud y en 2013 obtuve el certificado Europsy de Especialista en Psicoterapia. En 2015 comencé con el videoblog Píldoras de Psicología, en el que cada semana trato un tema diferente relacionado con el crecimiento personal y la crianza de los hijos. En la actualidad compagino mi consulta privada de psicología con charlas y conferencias sobre educación y crianza, contando con una experiencia de más de 12 años en psicoterapia y asesoramiento a padres. Soy colaborador del programa Ser Saludable, en la Cadena Ser, de L'Escoleta en À Punt Mèdia, y he colaborado en otros muchos espacios de radio, televisión y prensa como la Cadena Ser, El País Semanal o Canal 9. Formo parte del proyecto Gestionando Hijos y soy profesor de la Escuela Bitácoras. Soy el co-autor de “Hijos y padres felices. Cómo disfrutar la crianza”, editado por Kailas.

7 Comentarios

  1. Este post me ha gustado, (el que más, de los que he leído), me hace pensar en la agradable sensación que se siente cuando dedicas una tarde simplemente a no hacer nada. Espero que no se me interprete mal. Muchos me entenderéis.
    Saludos.

  2. Este tema es para mi de gran importancia pues ha marcado un antes y un despues en mi vida integral. Es mas estoy haciendo mi trabajo de grado al respecto. Estoy muy agradecida por esta información que nos recuerda el “poder” que tenemos para ser mejores cada dia y vivir sin presiones externas o incluso propias…
    Gracias!

  3. A veces tengo que repasar la lista de derechos para hacerme consciente de ellos. ¿Que sucede cuando en la infancia te arrebatan el derecho a la defensa? ¿Como se supera eso en la edad adulta, cuando te das cuenta de que te vuelve a suceder una y otra vez? Quiero trabajar en ello, pero me bloqueo cuando me sucede, no soy capaz de pensar y muchísimo menos de decir algo, por muy injusto que me estén tratando. Es muy cansado y doloroso.
    Soy una persona que trabajo mucho en mi. Hace ya mucho que hago escritura terapéutica y encuentro respuestas que ni sabia que estaban ahí. He llegado al origen de esta represión, se las causas y quien me hizo el daño. He tratado de entender y perdonar, pero el dolor y la represión no cesan. Quiero que dejen de abusar de mi confianza, quiero protestar sin sentirme el ser mas abominable de la Tierra. No quiero hablar con quien me dañó porque no quiero hacerle daño. No quiero ir por la vida señalando y diciendo: Tu me hiciste tal y tal… No, lo que quiero es sanarlo sin daños colaterales.
    Seguiré revisando esta lista de derechos, porque me gusta saber que existen.
    Gracias.

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